Define puertas ligeras donde humanos revisan salidas en lotes críticos, con checklists concretos y ejemplos negativos claros. Emplea muestreos estadísticos y paneles de evaluación para asegurar consistencia sin procesar todo manualmente. Documenta criterios de aceptación y rechazos con etiquetas estandarizadas para que luego los modelos y personas aprendan en sincronía, mejorando cada semana.
Para tareas de bajo riesgo, autoriza ejecución automática con monitoreo pasivo; en casos de impacto medio, pide validación por pares; para zonas sensibles, aplica doble validación y registro detallado. Estos acuerdos transparentes generan confianza y reducen sorpresas. Vuelve a calibrarlos tras cada incidente o cambio de modelo, y comparte resultados con toda la organización para alinear expectativas.
All Rights Reserved.